Pasado Perfecto Radio

A 38 años de "Doble Vida", una colección de canciones ideadas para inscribirse entre los grandes

El cuarto disco de Soda parece pretender ponerse a la altura de las circunstancias que lo ubican en esa cima, esforzándose por otorgarle el marco de un “sonido internacional” a su música.

  • 16/09/2026 • 11:52

Para 1987, Soda Stereo ya era la banda de rock más importante de Latinoamérica. Un disco plagado de éxitos (Signos, editado un año antes), otro con un registro en vivo de la gira de ocho meses que los había llevado de paseo por el continente (Ruido Blanco) y un sonido que había abandonado definitivamente las referencias anglosajonas para forjar uno muy propio, los había conducido a una altura desde la que podían contemplar sus logros pero desde la que no llegaban a percibir cuál era su techo.

Inspirado por ese envión con el que tanto había fantaseado, Gustavo Cerati decidió que no era momento de descansar, sino de hacerle caso a su ambición creativa y seguir adelante y escribió en pocas semanas gran parte de las canciones que formarían parte de Doble Vida, un álbum definitivo en la carrera de Soda Stereo. 

Aprovechando toda la relevancia que la banda había adquirido, contratan al músico puertorriqueño Carlos Alomar, quien había tocado con luminarias como David Bowie, John Lennon y Mick Jagger. Era la segunda vez que permitían que alguien ajeno al grupo produjera un disco, luego del debut producido por el líder de Virus, Federico Moura. Alomar subió el nivel de la banda, usando técnicas novedosas de grabación que sentarían precedentes dentro del rock hecho en Latinoamérica, además de tener un esquema de trabajo muy riguroso para ser eficientes con el tiempo.

Durante el mes de junio, los estudios neoyorquinos de Sorcerer Sound serían la base donde Soda Stereo gestaría Doble Vida, su cuarto larga duración. Por primera vez, registrarían las bases “en vivo” tocando juntos en el estudio con el tecladista Daniel Sais y en los siguientes días se añadirían guitarras adicionales de Gustavo y Carlos, así como algunos músicos de sesión que habían participado junto a Bowie con metales.

Se dieron los toques finales en Masterdisk y a principios del mes siguiente se presentó el resultado en algunas discotecas y clubes que los llevó a dar entrevistas en radio y televisión norteamericana. El sello CBS, la casa que los había editado desde sus comienzos, se sorprenden por lograr un millón de copias sin haber calado en el mercado español, brasileño ni el estadounidense. Sería finalmente lanzado en septiembre del mismo año.

El 15 de septiembre de 1988 salió a la venta el disco, y el efecto fue inmediato: no sólo vendió más de un millón de copias, sino que también los consagró definitivamente como la banda de rock más convocante de América Latina.

De inmediato se siente una diferencia cuando la guitarra acústica desciende dando inicio a la primera canción del álbum  “Picnic en el 4º B”. Se escuchan todos los instrumentos muy bien distribuidos en el espacio y se sienten algunas reminiscencias de las guitarras del disco anterior.

Cerati se mostró particularmente orgulloso del trabajo realizado. "Cierto público tiende a generalizar, a ubicarnos como un grupo moderno. Nosotros hemos dado tantos pasos en falso... Nada Personal fue la bandera de la modernidad. Por eso, este álbum necesita ser ecléctico, después de la homogeneidad casi conceptual que proponía una placa como Signos. Esta suerte de cambio de rumbo no fue meditada, sino más bien nacida en nuestra propia intuición. Personalmente quería abandonar ciertos clichés. Y conseguí abrirme a unos cuantos campos musicales y a una escritura también variada", contaba Cerati.

Doble Vida logró lo que ninguna banda de rock latino había podido hacer: calar en el mercado norteamericano y de ese modo poder visitar Norte y Centro América, pero es en Buenos Aires donde Soda Stereo tiene su más relevante concierto en el festival Tres Días Por La Democracia para 150.000 personas al aire libre.

Doble Vida fue, definitivamente, un álbum que marcó el destino de Soda Stereo en lo artístico pero también en lo referido a la puja de personalidades dentro del grupo. Lo que vino después fue la plena popularidad y su traslación inmediata hacia un espacio destacado dentro del rock nacional. El resto es historia.