El intendente de Fiambalá, Raúl Úsqueda, formalizó ante el gobernador Raúl Jalil el pedido para que la Zona Franca prevista para Tinogasta sea instalada en la localidad de Fiambalá lugar que agrupa a las principales empresas del sector minero que trabajan en la provincia. La solicitud fue realizada mediante una nota dirigida al mandatario provincial, en la que el jefe comunal manifestó representar “al pueblo, las instituciones y el gobierno municipal” y expuso una serie de argumentos vinculados con la ubicación estratégica de la ciudad, su desarrollo productivo, la actividad minera y el potencial turístico. La definición sobre el lugar donde funcionará la Zona Franca todavía no está tomada. Según se plantea en la presentación, la Legislatura Provincial deberá ratificar mediante una ley el convenio de adhesión en el marco de la Ley Nacional N° 24.331, instancia en la que también podría establecerse la localización del proyecto. Por ese motivo, Úsqueda solicitó formalmente que el Ejecutivo provincial determine que el emplazamiento sea en Fiambalá. Entre los fundamentos centrales del pedido aparece la posición geográfica de Fiambalá y su conexión con Chile a través del Paso de San Francisco. Desde el municipio sostienen que la ciudad se encuentra en un punto estratégico dentro del corredor bioceánico, lo que podría convertirla en un nodo logístico importante para el comercio internacional y la integración regional. Además, remarcaron el crecimiento de actividades vinculadas con la minería y la agroindustria, sectores que, según plantearon, demandan infraestructura y nuevas herramientas para impulsar el desarrollo económico de la región. Úsqueda también hace referencia a los recursos que genera la actividad minera en la jurisdicción de Fiambalá. Desde el municipio señalaron que las regalías provenientes de la explotación minera constituyen un aporte al desarrollo de toda la provincia y plantearon la necesidad de que ese crecimiento también se traduzca en mayores oportunidades para las comunidades donde se desarrolla la actividad. En ese sentido, el pedido incorpora argumentos vinculados con la necesidad de alcanzar un mayor equilibrio entre la explotación de los recursos naturales y el desarrollo social y económico de la población. “Los pasivos ambientales quedan en nuestra tierra”, sostuvieron desde la presentación, al remarcar la importancia de garantizar beneficios concretos para las comunidades locales. Finalmente, el intendente planteó que Fiambalá cuenta con condiciones e infraestructura para avanzar con el proyecto y aseguró que existe la posibilidad de articular acciones entre el Gobierno provincial, el Municipio y el sector privado. Incluso, propuso convocar a empresas vinculadas con la actividad minera para que participen en las inversiones necesarias para concretar la Zona Franca. Con este pedido formal, Fiambalá se suma de lleno a la discusión sobre la futura ubicación del proyecto. Para la comunidad, la definición representa una oportunidad que podría tener impacto directo en la generación de empleo, la llegada de inversiones y el desarrollo productivo de una región con una fuerte proyección hacia el mercado internacional.