La Confederación General del Trabajo (CGT) ya proyecta los próximos pasos tras la marcha por el Día del Trabajador prevista para esta tarde en Plaza de Mayo y deja abierta la puerta a una profundización del conflicto con el Gobierno. Al respecto, uno de sus referentes en el triunvirato, Jorge Sola, anticipó un posible endurecimiento del plan de acción. “Claramente, vamos a ir hacia una medida de fuerza mucho más fuerte”, advirtió el dirigente, aunque evitó precisar si eso implicará un nuevo paro general que, de confirmarse, sería el quinto durante el mandato de Javier Milei. La protesta está convocada para este jueves a partir de las 15 y tendrá como punto de llegada la Plaza de Mayo. El secretario general del gremio de Seguros afirmó que la intención es visibilizar en la calle el clima social que perciben desde la central obrera. “Me interesa el primer paso, que es mostrar en la calle el malhumor social que en todos lados se percibe”, señaló. Según explicó, ese malestar tiene múltiples causas. No solo responde a la caída del consumo, sino también a un escenario más amplio de deterioro: familias más endeudadas, empleos que se pierden y nuevas inserciones laborales con peores condiciones. A la protesta se sumarán organizaciones sociales como la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), con reclamos alineados en torno al empleo y la asistencia a los sectores más golpeados por el ajuste. En paralelo, Sola volvió a cuestionar las novedades judiciales en torno a la reforma laboral. Apuntó contra la decisión de que intervenga el fuero contencioso administrativo y defendió que el caso debe tramitarse en el ámbito laboral. “Tiene que volver al juez natural”, afirmó, en referencia a Raúl Horacio Ojeda, quien había frenado parte de la ley. También dejó abierta la posibilidad de escalar el reclamo a la Corte Suprema si no hay cambios en ese sentido.