Lo que deb&iacute;a ser una noche de pura nostalgia sueca con el regreso de Roxette a la Argentina, se convirti&oacute; en un momento de euforia colectiva cuando el grupo decidi&oacute; rendirle pleites&iacute;a al rock nacional. En un giro que nadie vio venir, el estadio entero se transform&oacute; en un &quot;pogo&quot; gigante al ritmo de un himno ricotero. La atm&oacute;sfera en el Movistar Arena era de pura expectativa. Hac&iacute;a 14 a&ntilde;os que Roxette no pisaba suelo porte&ntilde;o, y la gira 2026 promet&iacute;a ser un desfile de hitazos. Sin embargo, el bombazo de la noche lleg&oacute; de la mano de Christoffer Lundquist. El guitarrista, fiel a una tradici&oacute;n que ya hab&iacute;a iniciado en 2012 con De m&uacute;sica ligera, decidi&oacute; que era hora de abrazar el coraz&oacute;n del rock argentino. De repente, los acordes de Ji ji ji, el himno inoxidable de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, empezaron a sonar. El estadio respondi&oacute; como en un ritual: celulares arriba, gritos ensordecedores y una marea humana saltando al ritmo del solo de guitarra. &ldquo;Estuve ah&iacute; y no lo pod&iacute;amos creer. Un grosso total&rdquo;, fue el comentario que m&aacute;s se repiti&oacute; en X, donde las im&aacute;genes del momento se volvieron virales en cuesti&oacute;n de segundos. <p dir="ltr" lang="es">???????????? El homenaje de Roxette a &ldquo;Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota&rdquo; pic.twitter.com/lywJuP5ipH &mdash; MovistarArenaAR (@MovistarArenaAR) April 17, 2026 Pero la noche no fue solo este gui&ntilde;o hist&oacute;rico. El show fue una m&aacute;quina de facturar nostalgia de la buena durante dos horas sin respiro. Himnos como The Look, Listen to Your Heart y Dressed for Success demostraron que el cancionero de la banda no tiene fecha de vencimiento. La gira, que ya pas&oacute; por Sud&aacute;frica, Australia y Europa, encontr&oacute; en Buenos Aires un p&uacute;blico de diversas generaciones que cant&oacute; cada estrofa como si fuera la &uacute;ltima. Para muchos, este cruce improbable entre Suecia y el esp&iacute;ritu ricotero fue el punto m&aacute;s alto del 2026 en materia de espect&aacute;culos internacionales. Roxette no solo volvi&oacute; para cumplir con su contrato; volvi&oacute; para demostrar que, despu&eacute;s de 14 a&ntilde;os, saben perfectamente d&oacute;nde late el pulso del p&uacute;blico argentino.