La discusión por los medicamentos de los jubilados tuvo en las últimas horas un giro clave. Después de meses de cuestionamientos, presentaciones judiciales y reclamos por las restricciones impuestas para acceder a la cobertura, el PAMI debió retroceder y restituir el 100% de los remedios para jubilados y pensionados. La decisión quedó plasmada en una nueva resolución, que además ordena aplicar de manera inmediata el cambio en todo el país para evitar nuevas demoras en la entrega de tratamientos. La marcha atrás del organismo no fue una decisión aislada ni voluntaria. Llegó empujada por distintos fallos judiciales que objetaron las condiciones que se habían fijado en los últimos meses para acceder a los medicamentos gratuitos. Esas exigencias, basadas en criterios patrimoniales y administrativos más severos, habían generado múltiples reclamos porque, según los denunciantes, dificultaban el acceso a tratamientos esenciales para miles de afiliados. Uno de los episodios centrales se dio en Mendoza, donde un juzgado federal ya había ordenado revertir las medidas. Sin embargo, la implementación de esa decisión se demoró y el conflicto escaló. La situación llegó después a la Justicia Federal de Tucumán, donde incluso avanzó una causa penal por presunto incumplimiento de deberes y desobediencia judicial. En ese escenario, el expediente cobró más fuerza con la intervención del juez federal José Manuel Díaz Vélez y con el acompañamiento de la Cámara Federal de Apelaciones, que también terminó respaldando el criterio de priorizar el derecho a la salud de los afiliados.